miércoles, 3 de agosto de 2011


Vamos a comernos el mundo. Vamos a dejar que esto pase y a actuar sin prejuicios. Vamos a olvidarnos de todo y de todos. Vamos, por primera vez, a no pensar en nada. Vamos a pensar únicamente en nosotros, en pasarlo bien, en vivir la magnífica noche de Madrid.
Mañana al despertarnos podremos acordarnos de todo lo anterior, pero hoy no hay excusa. Hoy seremos personas nuevas, sin miedo a nada. Aquellos con quien siempre soñamos ser. Porque nosotros podemos serlo, porque los demás pueden sentirlo.
Beberemos hasta hartarnos, hasta no poder más, hasta perder el control. Bailaremos, saltaremos, cantaremos nuestras canciones favoritas sin mirar a los demás, sin importarnos las caras de envidia por lo bien que lo pasamos.
No es necesario decir más, sólo vivirlo.